En El Arroyo
18 Septiembre
Hubo una vez un camino que solía existir en mis sueños, el cual me llevaba a un bosque con muchos árboles y muy dentro de él un arroyo con sus aguas transparentes y tranquilas, y justo cuando ponía mis pies descalzos en la orilla, sentía una intensa intranquilidad, ya que veía mis pies sucios y no quería contaminar esas aguas limpias, así que algo me decía "aléjate de ahí" y entonces despertaba.
Un día pasaba por una Iglesia y escuche que de adentro decían: ¡Vengan, Vengan Todos Al Río De Dios! me asomé, y lo que hice ese día, marcó totalmente mi destino. Entré y sentí muy fuerte la voz de Dios que me hablaba, así que cuando me arrodillé en ese altar, escuché esa misma voz que me hablaba en mis sueños y me dijo: ES HORA DE QUE LIMPIES TUS PIES EN MI RIO. Yo dije ¡Si Señor Perdóname! te prometo no regresar a esos lugares que ensuciaban mis pies nunca más, En Ese Momento La Suciedad En Mis Pies Fue Limpiada Y Lavada En Su RIO, lloré y lloré de felicidad, y cuando me dormí esa noche, ya era una persona cambiada.
Así que mi sueño regresó, y en la orilla del arroyo, cuando puse mis pies, los vi limpios, y al meterlos, el arroyo se convirtió en un Hermoso Río, donde ya no solamente se lavaban mis pies, sino todo mi cuerpo.
¡¡ALELUYA, PORQUE EN EL RÍO DE DIOS TODOS SOMOS LAVADOS Y LIMPIADOS!!
¡Entremos Todos A Sus Aguas Benditas!
Visitas la tierra, y la riegas; En gran manera la enriqueces; Con el río de Dios, lleno de aguas, Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
Salmos 65:9
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
Apocalipsis 22:1
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