viernes, 23 de febrero de 2018

Se Me Presentó El Señor 23 Febrero

Se Me Presentó El Señor 
23 Febrero 

Los textos dicen: y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Esta es una parte de la asombrosa experiencia que tuvo un hombre llamado Saulo en el Libro de los Hechos, y esta historia real no sólo marcó en este hombre una grandiosa experiencia; marcó y definió un Encuentro Personal con aquel a quien hasta en ese momento él perseguía, Saulo quedó ciego y no comió por tres días, pero el Señor ya había enviado a un siervo suyo para Orar por él, lo cual lo llevó a consagrarse, bautizarse y ser lleno del Espíritu Santo de una forma total y absoluta por Dios. 
De pronto de ser perseguidor se convirtió en perseguido
En una ocasión lo apedrearon al grado de pensar que estaba muerto, pero él se mantuvo firme predicando la Palabra.
También una vez delante de un concilio, habiendo sido acusado falsamente dijo: he vivido mi vida con buena conciencia delante de Dios, pues esto enojó tanto al sumo sacerdote que mandó que le golpearan la boca, y Saulo que el Señor ya le había cambiado el nombre por el de Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti pared blanqueada!
¡Así de atrevido era este hombre de Dios! Después él mismo provocó un alboroto en ese lugar, PERO DIOS SIEMPRE ESTUVO CON ÉL RESPALDÁNDOLO.
Casi lo podemos ver en nuestra mente diciéndonos:
Hermanos, fui el hombre más dichoso en la tierra, Ya Que A Mí Se Me Presentó El Señor Jesús Varias Veces, Ahora Lo Puedo Contemplar Cara A Cara En Su Gloria Eterna.¡ALELUYA!

3 Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;
4 y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
5 El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
6 El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.
7 Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.
8 Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco,
9 donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
Hechos 9:3-9

1 Entonces Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy.
2 El sumo sacerdote Ananías ordenó entonces a los que estaban junto a él, que le golpeasen en la boca.
3 Entonces Pablo le dijo: ¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Estás tú sentado para juzgarme conforme a la ley, y quebrantando la ley me mandas golpear?
Hechos 23:1-3

A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.
Hechos 23:11


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