martes, 18 de abril de 2017

¡No Te Agarres! 22 Abril

¡No Te Agarres!
22 Abril 

Mario era un niño de 11 años que vivía con su Papá en una casa pequeña cerca de un río, y ahí no marchaban bien las cosas, ya que Mario no se llevaba bien con su Padre, tenía malos modos para contestar y muy seguido se enojaba porque sentía que su Papá no era justo a la hora de corregirlo. 
Un día no aguanto más y le gritó a su Papá; tú no me entiendes déjame divertirme, mejor me voy ¡ya no te soporto Papá eres muy exagerado! Y sale corriendo de ahí, cerca estaba el río, y enojado mete un pie, pero resbala y cae, aquel río llevaba muchísima fuerza en sus corrientes, y desesperado grita por ayuda, algunos alcanzan a oír y corriendo le avientan una rama, al tiempo que le gritan ¡agarrarla! Mario intentando respirar, toma la rama pero no le ayuda en nada, ya que seguía avanzando río arriba y sin saber a dónde, entonces otros le avientan una cuerda y él con dificultades la agarra, pero se le suelta, debido a la fuerza de la corriente, alguien más se sube a un árbol y se cuelga de una rama, para ver si logra agarrar la mano de Mario, y cuando se acercaba le grita ¡¡agárrate!! Y así lo hace, pero una vez más el hombre lo suelta, ya que no quería caer también él, cuando Mario pensaba que ya todo estaba perdido, cierra los ojos y de repente oye una voz cerca que le dice No Te Agarres ¡¡¡YO TE AGARRO!!! con un fuerte abrazo, lo sujetan bien y con un esfuerzo increíble lo llevan a la orilla, y es así que Mario totalmente débil abre sus ojos y ve a su Padre que lo arropa con algunas toallas y le dice: Hijo No Necesitabas Agarrarte Tú, Sino Que Yo Me Metiera Y Te Agarrara. Te Amo Mucho, Gracias a Dios Estas Bien, Mario con lágrimas en sus ojos abraza a su Padre y le pide perdón.
Esta historia nos muestra el Amor de nuestro Padre hacia nosotros, ya que cuando estábamos perdidos ahogándonos, intentábamos agarrar algo para salvarnos y no lo conseguimos, hasta que la Bendita Mano De Nuestro Padre Nos Agarró Y Nos Salvó De Morir Ahogados.
Ahora Oímos Esa Tierna Voz Desde Lo Más Profundo:
NO TRATES DE SALVARTE TÚ ¡¡YO TE SALVO!!
¡¡YO TE SALVO!!

4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
Tito 3:4-6

No hay comentarios.:

Publicar un comentario