¡No Te Agarres!
22 Abril
Mario era un niño de 11 años que vivía con su Papá en una casa pequeña cerca de un río, y ahí no marchaban bien las cosas, ya que Mario no se llevaba bien con su Padre, tenía malos modos para contestar y muy seguido se enojaba porque sentía que su Papá no era justo a la hora de corregirlo.
Un día no aguanto más y le gritó a su Papá; tú no me entiendes déjame divertirme, mejor me voy ¡ya no te soporto Papá eres muy exagerado! Y sale corriendo de ahí, cerca estaba el río, y enojado mete un pie, pero resbala y cae, aquel río llevaba muchísima fuerza en sus corrientes, y desesperado grita por ayuda, algunos alcanzan a oír y corriendo le avientan una rama, al tiempo que le gritan ¡agarrarla! Mario intentando respirar, toma la rama pero no le ayuda en nada, ya que seguía avanzando río arriba y sin saber a dónde, entonces otros le avientan una cuerda y él con dificultades la agarra, pero se le suelta, debido a la fuerza de la corriente, alguien más se sube a un árbol y se cuelga de una rama, para ver si logra agarrar la mano de Mario, y cuando se acercaba le grita ¡¡agárrate!! Y así lo hace, pero una vez más el hombre lo suelta, ya que no quería caer también él, cuando Mario pensaba que ya todo estaba perdido, cierra los ojos y de repente oye una voz cerca que le dice No Te Agarres ¡¡¡YO TE AGARRO!!! con un fuerte abrazo, lo sujetan bien y con un esfuerzo increíble lo llevan a la orilla, y es así que Mario totalmente débil abre sus ojos y ve a su Padre que lo arropa con algunas toallas y le dice: Hijo No Necesitabas Agarrarte Tú, Sino Que Yo Me Metiera Y Te Agarrara. Te Amo Mucho, Gracias a Dios Estas Bien, Mario con lágrimas en sus ojos abraza a su Padre y le pide perdón.
Esta historia nos muestra el Amor de nuestro Padre hacia nosotros, ya que cuando estábamos perdidos ahogándonos, intentábamos agarrar algo para salvarnos y no lo conseguimos, hasta que la Bendita Mano De Nuestro Padre Nos Agarró Y Nos Salvó De Morir Ahogados.
Ahora Oímos Esa Tierna Voz Desde Lo Más Profundo:
NO TRATES DE SALVARTE TÚ ¡¡YO TE SALVO!!
¡¡YO TE SALVO!!
4 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,
5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,
Tito 3:4-6
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